La Ciudad Colonial de Santo Domingo, está experimentando una transformación que va más allá de la simple restauración de sus estructuras.

Los trabajos de remozamiento que se están realizando por el Ministerio de Turismo y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) buscan devolverle a este emblemático lugar su esencia original, un espacio para el disfrute de sus ciudadanos y visitantes.

Durante años, esta zona que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, ha lidiado con un problema que atentaba contra los peatones, con los vehículos parqueados en las aceras, de forma indebida o parqueados en partes estrechas no solo obstaculizan el paso y a la vez no se disfruta del encanto de sus calles centenarias y ya recientemente se inauguró un parqueo nuevo, para que no entren a la zona.

Los bolardos, que se están  colocando en las calles de la ciudad colonial, vienen a cuidar ese paseo peatonal. Estas estructuras, en forma de «bolas» como popularmente las han nombrado, son de uso común en otras ciudades del mundo como Madrid, París, Argentina, Cartagena de Indias entre otras y se han convertido en los guardianes silenciosos de las aceras.

Ubicados a borde de las calles, los bolardos no solo ordenan el tránsito y embellecen el paisaje, sino que también actúan como una barrera para caminar mas seguro.

Estas estructuras que pueden tener forma circular, en figuras cilindricas, rectas y otras, se hacen de cemento, piedras o de hierro.

Las aceras, ahora más amplias, invitan a un paseo tranquilo y sin interrupciones, permitiendo que la gente se detenga a contemplar la arquitectura y a sumergirse en la rica historia de la zona, que también es frecuentada por muchos turistas.

Si bien, se podrían señalar desafíos para el tránsito de vehículos grandes, la realidad es que el objetivo principal es preservar el patrimonio cultural, y haciendo más humana la zona para los peatones.

Evitar el ingreso de camiones o autobuses por calles estrechas es una medida necesaria para proteger los edificios históricos y la infraestructura recién renovada y a la vez devolverle a la Ciudad Colonial su protagonismo peatonal y recordarnos que, a veces, los cambios más pequeños pueden tener el impacto más grande en la forma en que interactuamos con nuestros espacios.

¿Qué te parece esta nueva etapa de la Ciudad Colonial?

Ciudad Colonial

 

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Maximo Miñoso
Maximo Miñoso Santoni, Lic. en derecho, Dominicano. Opinión pública en el programa La República. Director Instituto de Capacitación Juridica Política y Social ICAP @institutoicap

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