El senador Alexis Victoria Yeb se perfila como una de las opciones más idóneas para asumir la presidencia del Senado de la República Dominicana. Su historial legislativo, su ascendencia dentro de la Cámara Alta y el contundente respaldo popular que recibió en las recientes elecciones lo colocan en una posición privilegiada para liderar esta importante instancia del poder legislativo.
Durante su gestión como senador en el período 2020-2024, Victoria Yeb demostró un enfoque claro en la modernización del marco jurídico nacional. Fue pieza clave en la formulación y aprobación de leyes trascendentales como la Ley de Aduanas y la Ley de Comercio Marítimo, entre otras legislaciones relevantes que hoy estructuran pilares fundamentales para el comercio, la inversión y la competitividad del país. Su trabajo no solo se limitó a la presentación de propuestas, sino que se consolidó a través de un seguimiento activo, negociaciones estratégicas y una firme defensa de los intereses nacionales.
En el año 2023, su liderazgo dentro del Senado se consolidó aún más al ser designado vocero de la bancada de su partido, un rol que desempeñó con responsabilidad, capacidad de diálogo y sentido institucional, siendo puente entre las diversas corrientes políticas y garantizando la fluidez de los trabajos legislativos.
El respaldo popular a su gestión quedó evidenciado en las elecciones generales de 2024, donde Alexis Victoria Yeb fue reelecto como senador por la provincia María Trinidad Sánchez, logrando un resultado histórico: el 76% de los votos emitidos, convirtiéndose así en el senador más votado en la historia electoral del país. Esta cifra no solo representa una victoria política, sino una validación del pueblo a su trabajo constante, transparente y comprometido con las necesidades reales de su comunidad.
Hoy, con un Congreso que enfrenta grandes retos, y en medio de un panorama que requiere liderazgos firmes y visionarios, la figura de Alexis Victoria Yeb emerge como buena opción para presidir el Senado. Su experiencia legislativa, su capacidad de concertación y su legitimidad política lo convierten en el candidato idóneo para guiar con equilibrio y firmeza la Cámara Alta.