{"id":3417,"date":"2025-06-17T12:26:55","date_gmt":"2025-06-17T10:26:55","guid":{"rendered":"https:\/\/periodicolarepublica.com\/?p=3417"},"modified":"2025-06-17T12:26:55","modified_gmt":"2025-06-17T10:26:55","slug":"homicidio-involuntario-una-deuda-penal-que-clama-por-reforma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/periodicolarepublica.com\/index.php\/2025\/06\/17\/homicidio-involuntario-una-deuda-penal-que-clama-por-reforma\/","title":{"rendered":"HOMICIDIO INVOLUNTARIO: UNA DEUDA PENAL QUE CLAMA POR REFORMA"},"content":{"rendered":"<p>Mientras el pa\u00eds a\u00fan guarda luto y las familias de m\u00e1s de doscientas v\u00edctimas exigen justicia por el colapso de Jet Set, el ordenamiento jur\u00eddico dominicano se exhibe, una vez m\u00e1s, como un sistema arcaico, complaciente y desproporcionado frente al delito de homicidio involuntario por negligencia. No es un caso aislado: es el s\u00edntoma de un cuerpo normativo que desde hace m\u00e1s de un siglo no ha sido capaz de asumir la evoluci\u00f3n del derecho penal moderno, ni la complejidad de los riesgos sociales contempor\u00e1neos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hoy, la figura de homicidio involuntario sigue anclada en el art\u00edculo 319 del C\u00f3digo Penal de 1884, que dispone penas correccionales de 3 meses a 2 a\u00f1os, y excepcionalmente hasta cinco. \u00bfPuede esa pena responder adecuadamente a la muerte de una sola persona por imprudencia grave? Mucho menos a cientos. Claramente no.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un sistema sin proporcionalidad ni evoluci\u00f3n. El derecho penal moderno exige que las penas se estructuren conforme al principio de proporcionalidad, donde la sanci\u00f3n refleje la gravedad del da\u00f1o causado y el grado de responsabilidad del autor. Sin embargo, en la Rep\u00fablica Dominicana, el homicidio involuntario no distingue entre culpa leve y culpa temeraria, ni contempla agravantes espec\u00edficas para conductas imprudentes realizadas con conciencia del riesgo, ni penaliza con rigor a quienes ocupan posiciones de garante (como ingenieros, empresarios, constructores o funcionarios p\u00fablicos).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los legisladores han postergado esta discusi\u00f3n por a\u00f1os, y el costo se ha pagado en vidas humanas. No hay en el C\u00f3digo Penal una figura aut\u00f3noma de homicidio culposo agravado, como s\u00ed existe en pa\u00edses que comparten nuestra ra\u00edz jur\u00eddica continental.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En Francia, un homicidio involuntario por violaci\u00f3n deliberada de deberes de precauci\u00f3n puede recibir hasta 20 a\u00f1os de prisi\u00f3n (art. 221-6 CP). En Canad\u00e1, si la muerte ocurre por negligencia criminal, la sanci\u00f3n puede llegar a cadena perpetua. En Espa\u00f1a, la imprudencia profesional grave puede conllevar hasta 9 a\u00f1os de c\u00e1rcel. Incluso en Chile y Brasil, la pena supera los 5 a\u00f1os si existen agravantes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfY en Rep\u00fablica Dominicana? A\u00fan con 235 muertes por imprudencia estructural deliberada, la iniciativa legislativa es nula. En consecuencia, el marco penal continuar\u00e1 no admitiendo m\u00e1s de cinco a\u00f1os de prisi\u00f3n, sin importar la magnitud del da\u00f1o causado. Se trata de una vergonzosa desproporci\u00f3n normativa que favorece la impunidad, desincentiva la responsabilidad t\u00e9cnica y minimiza la funci\u00f3n preventiva del Derecho Penal.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Insolvencia legislativa. El Congreso Nacional ha discutido m\u00e1s de quince anteproyectos de un nuevo C\u00f3digo Penal desde el a\u00f1o 2000. En todos, el tema del aborto ha desplazado injustamente otros debates esenciales. Mientras se discute lo que divide, no se legisla lo que unifica el sentido com\u00fan jur\u00eddico y la demanda social de justicia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La tragedia de Jet Set debe ser el punto de quiebre que impulse al Poder Legislativo a:<\/p>\n<p>1. Reformular el delito de homicidio culposo, diferenciando entre culpa simple, culpa grave y culpa consciente.<\/p>\n<p>2. Establecer penas que superen los 10 y hasta 20 a\u00f1os para casos de homicidio involuntario con pluralidad de v\u00edctimas o imprudencia profesional flagrante.<\/p>\n<p>3. Tipificar el homicidio por infracci\u00f3n de normas de construcci\u00f3n, seguridad o ejercicio profesional.<\/p>\n<p>4. Incorporar medidas complementarias como inhabilitaci\u00f3n profesional, incautaci\u00f3n de bienes y responsabilidad solidaria civil.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cada d\u00eda que transcurre sin una reforma penal que sancione ejemplarmente la imprudencia homicida, es un mensaje claro de permisividad y desprotecci\u00f3n ciudadana. La ley que no previene, que no corrige, que no disuade, es una ley muerta. Y cuando esa muerte es literal \u2014como ocurri\u00f3 en Jet Set\u2014, la responsabilidad ya no es s\u00f3lo del autor del hecho, sino del sistema que no lo castiga.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No se trata de venganza legal ni de populismo punitivo. Se trata de justicia b\u00e1sica, racional y moderna. Nuestro sistema judicial no puede seguir castigando con m\u00e1s severidad el hurto de una motocicleta que la muerte evitable de cientos de personas por omisi\u00f3n t\u00e9cnica y desprecio al deber de cuidado.<\/p>\n<p>Es tiempo de actuar. Y actuar con la urgencia que exige el recuerdo de las v\u00edctimas, el dolor de sus familias y el clamor de un pueblo que ya no acepta m\u00e1s impunidad disfrazada de formalismo penal.<\/p>\n<p>Por Ram\u00f3n A. Plata \u2013 Abogado<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-3418\" src=\"https:\/\/periodicolarepublica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/IMG-20250617-WA0008-300x241.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"241\" srcset=\"https:\/\/periodicolarepublica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/IMG-20250617-WA0008-300x241.jpg 300w, https:\/\/periodicolarepublica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/IMG-20250617-WA0008-1024x824.jpg 1024w, https:\/\/periodicolarepublica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/IMG-20250617-WA0008-768x618.jpg 768w, https:\/\/periodicolarepublica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/IMG-20250617-WA0008-150x121.jpg 150w, https:\/\/periodicolarepublica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/IMG-20250617-WA0008-600x483.jpg 600w, https:\/\/periodicolarepublica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/IMG-20250617-WA0008-696x560.jpg 696w, https:\/\/periodicolarepublica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/IMG-20250617-WA0008-1068x859.jpg 1068w, https:\/\/periodicolarepublica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/IMG-20250617-WA0008.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mientras el pa\u00eds a\u00fan guarda luto y las familias de m\u00e1s de doscientas v\u00edctimas exigen justicia por el colapso de Jet Set, el ordenamiento jur\u00eddico dominicano se exhibe, una vez m\u00e1s, como un sistema arcaico, complaciente y desproporcionado frente al delito de homicidio involuntario por negligencia. 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