{"id":5641,"date":"2026-04-10T19:27:55","date_gmt":"2026-04-10T23:27:55","guid":{"rendered":"https:\/\/periodicolarepublica.com\/?p=5641"},"modified":"2026-04-10T19:27:55","modified_gmt":"2026-04-10T23:27:55","slug":"el-efecto-landron-cuando-la-medicina-sale-a-buscar-al-enfermo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/periodicolarepublica.com\/index.php\/2026\/04\/10\/el-efecto-landron-cuando-la-medicina-sale-a-buscar-al-enfermo\/","title":{"rendered":"El \u00abefecto Landr\u00f3n\u00bb: cuando la medicina sale a buscar al enfermo"},"content":{"rendered":"<p>El compromiso con el paciente como cl\u00e1usula principal de la nueva gesti\u00f3n<\/p>\n<p>A dos meses de asumir la direcci\u00f3n ejecutiva del Servicio Nacional de Salud (SNS), el doctor Julio C\u00e9sar Landr\u00f3n ha instaurado un modelo de gesti\u00f3n basado en la presencia directa y la transparencia \u00e9tica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hay gestiones p\u00fablicas que se anuncian con pompa de decreto y mueren en el espesor del expediente. Y hay otras que llegan sin fanfarria, pero que uno comienza a percibir \u2014primero en los pasillos, luego en los titulares\u2014 como se percibe un cambio de estaci\u00f3n: no por el fr\u00edo que declara el calendario, sino por el olor distinto del aire. La llegada del doctor Julio C\u00e9sar Landr\u00f3n a la direcci\u00f3n ejecutiva del Servicio Nacional de Salud (SNS), el 8 de enero de 2026, pertenece a esa segunda categor\u00eda: la de los cambios que se sienten antes de que se puedan medir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dos meses bastan \u2014a veces sobran\u2014 para que una instituci\u00f3n revele el car\u00e1cter de quien la conduce. Sesenta d\u00edas son pocos para transformar un sistema de salud p\u00fablica que acumula d\u00e9cadas de deudas presupuestarias, inercias burocr\u00e1ticas y el tipo de desgaste institucional que no se detalla en ninguna auditor\u00eda. Pero son suficientes para que una forma de ejercer el poder deje una huella legible. Y la huella de Landr\u00f3n ya es, a estas alturas, un rastro inconfundible.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La gerencia que camina<\/p>\n<p>El primer rasgo de lo que ya se denomina el \u00abefecto Landr\u00f3n\u00bb es casi parad\u00f3jico en el contexto de la administraci\u00f3n p\u00fablica dominicana: el director ejecutivo se mueve. Se presenta sin previo aviso en el Robert Reid Cabral, en la Maternidad La Altagracia, en el Vinicio Calventi; llega en fin de semana al Hospital Nuestra Se\u00f1ora de la Altagracia en Hig\u00fcey y constata, con sus propios ojos, que el sistema de climatizaci\u00f3n no funciona. No hay delegaci\u00f3n elegante, no hay informe intermedio, no hay comisi\u00f3n t\u00e9cnica que filtre la realidad. Hay un hombre que camina los pasillos con la misma disposici\u00f3n con que un cl\u00ednico ausculta al paciente: sabiendo que el diagn\u00f3stico veraz no llega a trav\u00e9s de intermediarios<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quien haya tenido formaci\u00f3n en gesti\u00f3n organizacional reconocer\u00e1 en este proceder algo que la teor\u00eda denomina Management by Walking Around: una filosof\u00eda de liderazgo que privilegia el contacto directo sobre el reporte mediado, la observaci\u00f3n sobre la representaci\u00f3n. Pero lo que en los manuales es t\u00e9cnica, aqu\u00ed es temperamento. Landr\u00f3n no inspecciona como quien cumple un protocolo; inspecciona como quien no puede concebir otra manera de saber.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y cuando lo que observa no admite tolerancia, act\u00faa con la misma velocidad que exige la urgencia m\u00e9dica: la destituci\u00f3n inmediata del director del Hospital Salvador B. Gautier, tras constatar fallas graves y denuncias de irregularidades, fue el mensaje m\u00e1s claro que ha emitido en estos dos meses. El cargo no protege a quien traiciona al paciente. Esta es la cl\u00e1usula no escrita \u2014pero ya entendida por toda la Red P\u00fablica\u2014 que define el nuevo contrato de gesti\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La \u00e9tica como presupuesto inicial<\/p>\n<p>Hay algo que la administraci\u00f3n p\u00fablica frecuentemente confunde: la transparencia con la declaraci\u00f3n de transparencia. Abundan los funcionarios que la proclaman en el discurso de toma de posesi\u00f3n y la olvidan en la primera licitaci\u00f3n. Landr\u00f3n, en cambio, eligi\u00f3 demostrarla en el momento m\u00e1s inc\u00f3modo: cuando la Alianza Dominicana Contra la Corrupci\u00f3n (Adocco) present\u00f3 denuncias sobre presuntos esquemas irregulares en contratos de nutrici\u00f3n y di\u00e1lisis correspondientes a gestiones anteriores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La respuesta no fue el silencio institucional ni la comisi\u00f3n investigadora que investiga sin concluir. Fue la paralizaci\u00f3n inmediata de todos los procesos de licitaci\u00f3n en curso, acompa\u00f1ada de una revisi\u00f3n conjunta con la Direcci\u00f3n General de Contrataciones P\u00fablicas (DGCP). Un abogado versado en derecho administrativo reconocer\u00e1 en esta decisi\u00f3n algo m\u00e1s que \u00e9tica personal: es la comprensi\u00f3n de que la legalidad de los procesos no admite excepciones por urgencia presupuestaria. Sacrificar la forma correcta del procedimiento en aras de la prisa es el primer paso hacia la irregularidad que se denuncia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed emergen los antecedentes que dan autoridad moral a la decisi\u00f3n: Landr\u00f3n lleg\u00f3 al SNS habiendo dejado en el Hospital Ney Arias Lora un super\u00e1vit hist\u00f3rico de m\u00e1s de 300 millones de pesos. Quien administr\u00f3 bien lo peque\u00f1o tiene la credibilidad para exigir que se administre bien lo grande. Ahora enfrenta una realidad inversa: un d\u00e9ficit operativo heredado que supera los 13,000 millones de pesos. La diferencia entre ambas cifras no es solo financiera; es la distancia entre lo que el sistema fue y lo que debe llegar a ser.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La hoja de ruta o el plan que aspira a ser destino<\/p>\n<p>Bajo el lema \u00abM\u00e1s Salud y Larga Vida\u00bb, Landr\u00f3n ha trazado una agenda para 2026 que no se limita al control del gasto. Hay en ella una visi\u00f3n estrat\u00e9gica que privilegia el fortalecimiento de la Atenci\u00f3n Primaria \u2014ese primer eslab\u00f3n que, cuando funciona, descomprime los hospitales de tercer nivel\u2014 y la consolidaci\u00f3n de la Red Nacional de Trauma, que es, en t\u00e9rminos pr\u00e1cticos, la diferencia entre vivir o morir en los primeros minutos despu\u00e9s de un accidente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero quiz\u00e1s la apuesta m\u00e1s reveladora de su filosof\u00eda de gesti\u00f3n es la que apunta hacia el capital humano. Los convenios firmados con instituciones en Espa\u00f1a para garantizar formaci\u00f3n de alta gerencia en salud a todos los directores de la Red P\u00fablica hablan de alguien que entiende que un hospital no es mejor que quien lo dirige. En la tradici\u00f3n acad\u00e9mica que privilegia la formaci\u00f3n como inversi\u00f3n \u2014no como gasto\u2014, esta decisi\u00f3n tiene la coherencia de quien sabe que la excelencia institucional se construye desde la calidad de su mando.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y luego est\u00e1 lo que no aparece en ninguna hoja de ruta pero que los pacientes ya sienten: que en algunas maternidades ha dejado de ser com\u00fan que cuatro o cinco parturientas compartan una sola cama; que en provincias como Saman\u00e1 han llegado equipos nuevos; que alguien se detuvo a conversar con los usuarios en un pasillo. Estos detalles no son marginales: son el verdadero term\u00f3metro de la salud institucional.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El bistur\u00ed y el mapa: reflexi\u00f3n final<\/p>\n<p>Hay una imagen que recorre, subyacente, toda la gesti\u00f3n de estos dos meses: la del cirujano que opera de campo. El cirujano de campo no tiene el lujo del quir\u00f3fano perfectamente equipado; tiene lo que hay, tiene el tiempo que el paciente le concede, y tiene, sobre todo, el diagn\u00f3stico correcto. No puede permitirse el error de confundir los s\u00edntomas con la enfermedad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La salud p\u00fablica dominicana lleva d\u00e9cadas siendo tratada por sus s\u00edntomas \u2014las colas, la falta de medicamentos, la infraestructura deteriorada\u2014 sin atacar la enfermedad de fondo: la ausencia de gerencia con presencia, la \u00e9tica como opci\u00f3n y no como condici\u00f3n, la formaci\u00f3n como privilegio y no como requisito. El \u00abefecto Landr\u00f3n\u00bb no es la cura definitiva de ese mal cr\u00f3nico. Ser\u00eda exagerado \u2014e injusto\u2014 atribuirle en sesenta d\u00edas lo que requiere d\u00e9cadas de reforma sist\u00e9mica. Pero s\u00ed es, con toda propiedad, un cambio en el protocolo de intervenci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s lo m\u00e1s significativo no sea lo que ha hecho, sino lo que ha demostrado que es posible hacer: que un funcionario p\u00fablico puede recorrer un hospital en fin de semana sin que nadie lo espere; que puede paralizar una licitaci\u00f3n cuando la \u00e9tica lo exige aunque el calendario apremie; que puede entregar equipos en una provincia del interior y conversar con la parturienta sin que ello forme parte de ninguna agenda de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La salud p\u00fablica de una naci\u00f3n no es solamente un sistema de hospitales. Es, en su dimensi\u00f3n m\u00e1s profunda, un pacto entre el Estado y el cuerpo de sus ciudadanos. Cuando ese pacto se honra \u2014aunque sea en sus primeros sesenta d\u00edas\u2014 algo se mueve en el tejido de lo p\u00fablico que va m\u00e1s all\u00e1 de las estad\u00edsticas. Se mueve la confianza. Y esa, como cualquier m\u00e9dico de campo sabe, es la condici\u00f3n que hace posible todo lo dem\u00e1s.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-5389 alignright\" src=\"https:\/\/periodicolarepublica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Dr.-Julio-Landron-300x300.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/periodicolarepublica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Dr.-Julio-Landron-300x300.jpg?v=1773073649 300w, https:\/\/periodicolarepublica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Dr.-Julio-Landron-150x150.jpg?v=1773073649 150w, https:\/\/periodicolarepublica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Dr.-Julio-Landron-600x600.jpg?v=1773073649 600w, https:\/\/periodicolarepublica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Dr.-Julio-Landron-696x696.jpg?v=1773073649 696w, https:\/\/periodicolarepublica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Dr.-Julio-Landron.jpg?v=1773073649 700w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El compromiso con el paciente como cl\u00e1usula principal de la nueva gesti\u00f3n A dos meses de asumir la direcci\u00f3n ejecutiva del Servicio Nacional de Salud (SNS), el doctor Julio C\u00e9sar Landr\u00f3n ha instaurado un modelo de gesti\u00f3n basado en la presencia directa y la transparencia \u00e9tica. &nbsp; Hay gestiones p\u00fablicas que se anuncian con pompa [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":5389,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-5641","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-nacionales"},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/periodicolarepublica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5641","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/periodicolarepublica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/periodicolarepublica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/periodicolarepublica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/periodicolarepublica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5641"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/periodicolarepublica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5641\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5642,"href":"https:\/\/periodicolarepublica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5641\/revisions\/5642"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/periodicolarepublica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5389"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/periodicolarepublica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5641"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/periodicolarepublica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5641"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/periodicolarepublica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5641"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}